¿Qué pasaría con tus criptos si mueres?

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¿Qué pasaría con tus criptos si mueres?

El inesperado y sorpresivo fallecimiento de Gerald Cotten, CEO del intercambio canadiense QuadrigaCX, quien se llevó a su tumba alrededor de 135 millones de dólares en criptoactivos pertenecientes a los clientes del exchange puso sobre la mesa el tema de cómo se debe manejar adecuadamente la herencia de este tipo de activos digitales. Cotten era el único conocedor de la clave privada principal asociada con la billetera que contiene ese considerable monto de criptomonedas. Sí, es un menudo problema que no sabemos si tendrá una solución.

Imagen: Aron Visuals — Unsplash

¿Qué pasaría con tus criptos si mueres?

De acuerdo a Pamela Morgan, abogada especialista en herencias de criptoactivos, muchos poseedores o custodios de grandes fortunas en criptoactivos se niegan a considerar la importancia de tener un plan de mitigación de riesgos en el caso de que ocurra una muerte prematura dejando a esas criptodivisas viviendo para siempre en el ciberespacio sin poder ser utilizadas. Morgan ya ha sido testigo de primera mano de casos en los que los fallecidos no habían planeado correctamente cómo heredar sus criptoactivos a sus parientes, dejando importantes patrimonios en el limbo.

Se empieza por la educación

Según Morgan, el primer obstáculo es admitir que la muerte nos llegará tarde o temprano. No se trata de obsesionarse con la propia muerte sino más bien de tomar ciertas medidas simples para planificar la herencia del patrimonio. Así como existe la costumbre de dejar un testamento en el que se describe el uso y la repartición del patrimonio del fallecido entre sus beneficiarios, también debemos preocuparnos por elaborar un plan deherencia de criptoactivos.

Estamos en un momento en que aún existe muy poca información disponible acerca de este sensible tema. Existe la creencia infundada de que el hecho de tener un plan pone el riesgo la seguridad de los criptoactivos.No se trata de entregar las claves privadas a un tercero, tampoco de confiar ciegamente en un abogado, y mucho menos invertir una gran cantidad de dinero para elaborar un plan de contingencia.

¿De qué depende el destino de mis criptoactivos?

Vale analizar a conciencia las siguientes respuestas a la pregunta precedente con el objetivo de darnos cuenta de la situación en la que nos encontramos frente a un evento inesperado.

  1. Solo yo conozco mis claves privadas, no las he compartido con nadie.
  2. Un amigo mío de confianza las conoce.
  3. Mi familia tiene una sombría idea de que tengo criptomonedas y que la información importante se encuentra en una nota adhesiva en algún lugar.
  4. No me preocupa porque no moriré mañana.
  5. Tengo un plan documentado, debidamente detallado y consistente que ha sido probado y funciona.

Es tranquilizador saber que el proceso puede ser realizado independientemente, sin embargo, no podemos dejar de reconocer que toda la vida hemos sido entrenados para no confiar en nosotros mismoscuando se trata de nuestras finanzas, lo que nos obliga a depender siempre de terceros. Una vez que se haya superado esta barrera mental, se puede empezar con un proceso para crear un plan de herencia que se adapte a las necesidades de cada persona. Es importante ser consciente del conocimiento tecnológico, la seguridad del hogar y la situación familiar.

Primer paso: escribir una carta a los seres queridos

Es mucho más complejo lograr que los parientes aprendan sobre los criptoactivos que hacerlo uno mismo. Es de vital importancia desarrollar y compartir el conocimiento al respecto de esta tecnología con nuestros seres queridos quienes serán los nuevos usuarios de nuestras criptomonedas en el caso de que fallezcamos prematuramente.

Es recomendable escribir una carta, mucho mejor si es escrita con puño y letra — para evitar dejar rastros digitales de información sensible que pueda ser robada — . En el documento se debe explicar de la manera más simple sobre las criptomonedas, las intenciones de la carta y cómo acceder a las claves privadas, frases semilla, nombres de las billeteras, nombres y credenciales de acceso a cuentas de intercambios en línea, contraseñas, pines, autenticación de dos factores — 2FA, por sus siglas en inglés — y cualquier otro tipo de medida de seguridad que se use. Esta carta debe ser actualizada cada vez que sea necesario. Es mejor tener algo que no tener nada.

Imagen: Pixabay.com

Por ejemplo, se puede detallar la ubicación física de una billetera de hardware como Trezor, mencionando que el dispositivo se encuentra dentro de la caja de seguridad del estudio. Del mismo modo, relatar dónde se encuentra la frase semilla — escrita a mano en un papel y que nunca debe estar en el mismo lugar que el dispositivo — y el PIN que permiten acceder al hardware y a las criptomonedas que contiene. El mismo procedimiento se debe seguir para las billeteras instaladas en los diferentes dispositivos.

Segundo paso: definir los beneficiarios

Luego de haber escrito la carta y ocuparse de que los detalles técnicos queden claros, el segundo paso es redactar un documento — a manera de testamento — en el que conste expresamente quién o quiénes son los beneficiarios de los criptoactivos en el caso de fallecimiento. Se sugiere no incluir la equivalencia en dinero fiat del portafolio de criptomonedas por temas legales y tributarios.

En el caso de que las criptomonedas se encuentren en una billetera custodial en algún intercambio en línea — lo que no es nada recomendable — como Binance, Coinbase, Poloniex, Bitfinex, etcétera, es usual que la empresa dueña de la plataforma trabaje en conjunto con los seres queridos para proporcionar acceso a las cuentas si así se ha establecido en el documento en cuestión. Siempre, siempre debe haber un documento de respaldo firmado por el titular de las cuentas y de los criptoactivos. En todo caso, este proceso suele ser lento ya que a menudo se requiere una orden judicial para conceder el acceso a terceros. No esperar a que el exchange se comunique con los seres queridos, si la cuenta está inactiva simplemente asumen que se está haciendo «hodl», ellos no saben que has muerto.

Tercer paso: los beneficiarios deben entender el plan

Con el fin de comprobar si los beneficiarios están en la capacidad de llevar a cabo con éxito la gestión de recuperación de los criptoactivos, conviene realizar un ensayo o simulacro en vida del proceso que los beneficiarios tienen que seguir, el objetivo es asegurarse que ellos puedan acceder a las billeteras o cuentas en las que se encuentren las criptomonedas de acuerdo a las instrucciones dejadas en los documentos correspondientes.

Para llevar a cabo todo este proceso se sugiere contar con una o dos personas de confianza — que pueden ser familiares o amigos — que posean suficiente capacidad técnica y conocimientos para que puedan supervisar y guiar a los beneficiarios a través del proceso cuando llegue el momento. No es buena idea depender absolutamente de un abogado para que efectúe el trabajo técnico ya que con seguridad no lo conoce.

¿El mejor momento para empezar? Hoy mismo

No es buena idea esperar porque esto es realmente importante, es algo que cualquier persona que posee un patrimonio en criptoactivos debe hacer. La muerte puede ocurrir en el momento menos esperado, por esta razón, debemos estar preparados previamente para resolver las eventualidades de mejor manera.

Si se ha logrado acumular un patrimonio importante — sin importar el monto — , los seres queridos que se quedan en este mundo, apreciarán que hayamos tomado las medidas necesarias para que ellos puedan utilizarlo para su beneficio. No podemos permitir que nos ocurra lo mismo que a Cotten de QuadrigaCX y que a muchos otros que no tuvieron la precaución de tener un plan de herencia de criptoactivos.

Este artículo fue publicado originalmente en Busy.org el 18 de febrero de 2019.

Juan Francisco Bolaños
@criptoEstratega

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